miércoles, noviembre 25, 2009

¿Es salvadoreño George Yúdice?

María Tenorio

"Creo que George Yúdice es salvadoreño", me dijo el profesor Ignacio Corona refiriéndose al autor del artículo sobre narrativa testimonial que discutimos en clase. Transcurría el invierno del 2000 en Columbus, Ohio. Apenas mi segundo trimestre en la maestría en estudios culturales latinoamericanos. "¿De veras? No me suena que sea salvadoreño", le respondí a Corona pensando que el único compatriota Yúdice al que yo conocía era la Tencha Céliber. Me parecía muy raro no saber de un intelectual "nuestro" destacado en el exterior.

Cuatro años y medio después, el supuesto salvadoreño reapareció en mi vida. Entonces Miguel Huezo Mixco, a quien acababa de conocer, me preguntó si no me interesaba entrevistarlo. "George Yúdice viene a San Salvador en calidad de asesor de Concultura", me dijo. Me sentí contenta de ubicar a ese señor en mi mapa de referentes académicos y culturales. Yo estaba entonces, recién regresada de Columbus, sentada en el escritorio de editora de la sección cultural de La Prensa Gráfica.

Me emocionaba saber que vería cara a cara a un autor que, además, estaba bajo sospecha de ser salvadoreño. Para preparar mi entrevista busqué su CV en Internet: profesor en la Universidad de Nueva York, autor de El recurso de la cultura y Política cultural, investigador de la música juvenil en Brasil. Me leí rápidamente un artículo suyo sobre la relación entre cultura y economía. También busqué una foto suya en la web para identificarlo. Entre las preguntas que preparé no podía dejar fuera aquella que me sugirió Corona. La salvadoreñidad de Yúdice me intrigaba.

Lo que ocurrió en el hotel Radisson esa mañana, antes de la entrevista, merece un párrafo. Me presenté temprano, pues tenía la costumbre de ser puntual, y me senté en un sofá del lobby a esperarlo. Habíamos quedado de encontrarnos ahí. Entonces apareció, justo frente a mi sofá, el mismo hombre de la foto, aunque con menos pelo, en arrumacos con una chica mucho menor que él. Sentí algo de vergüenza, me quedé sentada sin ser notada y esperé que la escena romántica finalizara para presentarme ante mi entrevistado.

Cuenta George, hoy amigo, que aquella mañana le hice una de las preguntas más difíciles de su vida. ¿Es usted salvadoreño? Imagino que hubiera querido decirme que no, pero le debe haber parecido políticamente incorrecto. Entonces me contó que sus padres eran salvadoreños, que emigraron a Estados Unidos en los cuarentas, y que él nació y se crió allá. Que no se sentía salvadoreño por crianza, me dijo, "crecí como norteamericano". Pero que se identificaba con el país por razones académicas, políticas y latinoamericanas.

Desde ese momento a esta parte, George ha seguido visitando El Salvador: como asesor, como conferencista, como profesor, como turista, como amigo, como rastreador de raíces. Yo no sé si él se sienta más salvadoreño que en el 2004, cuando aquella entrevista. Quizás se sienta más tico, me decía Miguel hace unos minutos, pues su esposa, Sylvie Durán --la chica de aquella mañana-- es costarricense. George es neoyorquino, fue mi respuesta. En todo caso, aquí nos encanta "apropiárnoslo". Los salvadoreños pasamos buscando motivos para sentirnos orgullosos. Y George es uno de ellos.

"La cultura no se reduce al arte ni a lo estético": Entrevista a George Yúdice

Ilustración: "In the Mood" de Eva Ryn Johannissen

5 comentarios:

  1. No es frecuente tener observaciones de uno. Esta me parece muy interesante. Y sí, sigo con la ambivalencia respecto de lo salvadoreño. Desde luego, me siento más cómodo en el país, pero no como país mío, sino como país en que uno empieza a echar algunas raíces, como me pasa con Costa Rica, y como me pasó y sigue pasando con el Brasil, sobre todo Rio de Janeiro, que es segunda casa mía. Lo importante no es sólo lo físico - calles, restaurantes, instituciones, etc., sino los amigos. Y on that count, San Salvador también es casa. Yo ya casi no tengo amigos verdaderos en EEUU. Estáis dispersos en varios países, y vos y Miguel son de esa familia. Así que a veces sí soy salvadoreño, al menos el de esta familia adoptiva o de afiliación (más que de filiación)

    Besote

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  2. Hola María
    Fijate que una vez escribiendo un ensayo en la UCA, una onda que ni recuerdo pero era sobre economía y consumo cultural, una de las referencias bibliográficas era un libro del señor Yudice. Le escribí un correo sin mucha esperenaza de una respuesta pero para mi sorpresa tres días después me habia escrito. No recuerdo exactamente lo que decía, creo que era una referencia a un artículo de él... Muy amable señor Yudice, aun recuerdo eso jajaja, la Elena no se lo podía creer jajaja.

    Cuidate Mariyita

    Dudu

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  3. Anónimo6:47 a. m.

    Hola Maria!!!!
    Estaba leyendo tu blog como cada vez que lo recibo, y mentalmente comence a unirlo con la entrevista que le hacian hoy en la manana en el Canal 21, a una feminista y a la nueva diretora del ISDEMU. En realidad el machismo como comportamiento normal en este pais, es adquirido inconcientemente en la infancia por los ninos. Actualmente, tiene limitaciones a su pleno ejercicio, en lo juridico y en lo penal; pero tenemos el problema de que se cuela en la cultura con gran impunidad, y es alli donde adquiere carta de ciudadania, porque es visto como "algo cultural" del pais. El machismo en el arte es un campo que no he visto estudiado aqui y si los hay no son conocidos, porque es algo tan obvio que se invisibiliza de tal manera que nadie se ha percatado de que esa aceptacion asumida inconcientemente, es la causa de que este problema social y cultural no haya podido ser erradicado como un factor deformante de las relaciones humanas e intrafamiliares en el pais. Me interesa el autor que vos mencionas, el Sr. George Yudice, porque como asesor de asuntos culturales podria tener ideas, sugerencias, ya que este no es el unico problema social que se cuela en la cultura; me gustaria conocer su punto de vista en este campo. Adquiristes su libro aqui? agradecere tu respuesa. Aprovecho la oportunidad para Felicitarte por el blog, Saludos, Ana Maria Cerna

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  4. ¿Y qué pasó con el famoso plan que Concultura iba a proponer y para el que George Yudice fue asesor? Una vez vi un documento que era el resultado de encuestas, pero no era un plan. ¿Al final de todo ese esfuerzo, se produjo un plan?

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  5. Hola, Jorge. Sí, se produjo un documento de lineamientos para un plan que se titula "La cultura: una apuesta nacional" que ha quedado engavetado. Es poco conocido el libro, pero sé que existe porque participé en su redacción. Saludos

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