miércoles, diciembre 22, 2010

Revuelta: libros en tiempos de crisis

Miguel Huezo Mixco

La institucionalidad cultural se encuentra en uno de los momentos más críticos de toda la posguerra. Esta crisis se hace especialmente evidente en el mundo del libro y tiene una expresión particular en la actividad editorial. La Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI), la casa editora del Estado, no consigue salir del coma en el que se encuentra desde hace varios años, y las editoriales universitarias, que tradicionalmente han tenido un papel protagónico en la publicación de literatura, están haciendo poco o nada.

Esta es la realidad que nos llevó a producir la colección Revuelta, auspiciada por el Centro Cultural de España (CCESV). Desde el 14 de diciembre están en circulación los dos primeros volúmenes: Breves palabras impúdicas, de Horacio Castellanos Moya, y Agua inhóspita, de Vladimir Amaya.

La creación de Revuelta fue el resultado de muchas conversaciones y preguntas. Si imprimir libros es tan caro, ¿debemos adoptar las publicaciones electrónicas? ¿Cómo acceder a los lectores que no forman parte del reducido número de personas conectadas a Internet? Si los libros de autores salvadoreños –salvo los que están incluidos en los programas escolares-- no tienen mercado, ¿por qué insistir en ingresar a un espacio del que estamos excluidos? ¿Debemos cruzarnos de brazos a esperar que alguien toque a la puerta ofreciendo la publicación de nuestros libros?

No tenemos respuestas terminantes para estas y muchas otras preguntas. El surgimiento de pequeños proyectos editoriales como Índole, La Cabuda Cartonera, Equizzero, y de revistas electrónicas como Contracultura y El Ojo de Adrián, son parte de esas posibles respuestas. Revuelta viene a sumarse a estas iniciativas. Ojalá fuera posible crear con todas ellas una estrategia conjunta de producción y difusión de literatura que nos ayudara a salir un poco del hoyo en el que nos encontramos.

La idea de este experimento editorial puede sintetizarse así: contribuir a crear una nueva corriente de atención hacia la literatura, los libros y los autores salvadoreños. La recepción ha sido buena. La revista Séptimo Sentido de La Prensa Gráfica publicó un capítulo del libro de Castellanos Moya además de una entrevista con este escritor que vive autoexiliado del país desde hace años. También obtuvimos el apoyo de otros importantes medios impresos y electrónicos, así como de decenas de amigos en Facebook.

Buena parte del trabajo de producción y difusión de los libros se ha hecho a través de Internet. Inclusive, cuando una nevada impidió que Horacio tomara el avión a San Salvador, echamos mano de Skype para asegurar su presencia virtual ante el numeroso público que atendió la invitación al lanzamiento de la colección.

Para los pragmáticos hay que decir que la experiencia arrojará beneficios inmediatos. Los libros se entregarán en las depauperadas bibliotecas públicas y casas de la cultura de todo el país, y serán distribuidos a los usuarios del CCESV donde se da cita un público constituido principalmente por jóvenes. En su versión electrónica, los libros también estarán disponibles en la web, y podrán acceder a ellos, gratuitamente, lectores e investigadores de dentro y fuera de El Salvador.

Pero la literatura no es solo un hecho literario. Es sobre todo un acontecimiento cultural. Aunque suene romántico, queremos golpear los muros del pesimismo con poemas, cuentos y crónicas; pero sobre todo no queremos ser destructivos, sino propositivos. En eso consiste nuestra revuelta.

Revuelta ha tenido cierto éxito en su arranque pero no nos hacemos grandes ilusiones. Sabemos que este tipo de iniciativas no son perfectas y pueden ser polémicas. Pero no hay remedio. Necesitamos actuar. Tenemos que innovar. Debemos encontrar salidas.

(Publicado en La Prensa Gráfica, 23 diciembre 2010)

3 comentarios:

  1. Anónimo4:46 a. m.

    Adelante con esta maravillosa iniciativa. Quien sabe, a lo mejor se lleven una agradable sorpresa!
    Carmen

    ResponderEliminar
  2. Anónimo9:42 a. m.

    Recien finalicé la lectura del libro de H.C. Moya. Me gustó, sobre todo por el aporte de las vivencias históricas acerca de los inicios del conflicto armado.
    Excelente iniciativa. Adelante!
    Cordiales saludos
    Felipe

    ResponderEliminar
  3. Anónimo12:38 a. m.

    dónde se pueden comprar los libros de la editorial???

    ResponderEliminar